Día 5: Súzdal, la perla del Anillo de Oro

La belleza de las cosas existe en el espíritu de quien las contempla»
David Hume (filósofo escocés)

En el día 5 de nuestro viaje hicimos una excursión desde Moscú a una de los puntos más emblemáticos del Anillo de Oro: Súzdal.

El Anillo de Oro

El anillo de oro de Rusia es una de las rutas turísticas clásicas rusas (junto con la visita a las ciudades de Moscú y San Petersburgo y la ruta del transiberiano). El anillo de oro es un itinerario que transcurre a lo largo de una serie de ciudades de interés turístico, situadas al noreste de Moscú, en las que se encuentran un conjunto de villas medievales con monasterios, iglesias, catedrales y kremlins, que recogen mil años de historia de la Iglesia ortodoxa rusa.

Algunas de las ciudades del anillo se pueden visitar como una excursión de ida y vuelta desde Moscú.

Entre las ciudades más importantes del anillo se encuentran: Sérgueiv Posad, Rostov Veliki, Pereslavl-Zaleski, Yaroslavl, Kostromá, Ivánovo, Vladímir y Súzdal.

Nosotros fuimos a explorar la llamada perla del anillo de oro: Súzdal.

Súzdal

Para poder poner en contexto la importancia de Súzdal tenemos que remontarnos al siglo IX, en el que nace la llamada Rus de Kiev. Esta especie de estado federado de tribus eslavas orientales, origen cultural del área que hoy ocupa Ucrania, Bielorrusia y Rusia, alcanzó su mayor apogeo en el siglo XI. A medida que fue creciendo como estado, también lo hicieron sus divisiones regionales. Y como suele ocurrir en estas circunstancias, las luchas internas entre dichas regiones para adquirir mayor poder consiguieron, en el siglo XII, desmembrar la Rus de Kiev en varios principados. Entre ellos, el Principado de Vladímir-Súzdal.

En su época de mayor esplendor, Súzdal fue la capital de este principado, considerado tradicionalmente como la cuna del idioma y la nacionalidad rusas. Más tarde evolucionaría gradualmente hasta transformarse en el Gran Ducado de Moscú, donde la propia Moscú creció hasta robarle todo el protagonismo a Súzdal.

Súzdal forma parte del Patrimonio de la Humanidad «Monumentos Blancos de Vladímir y Súzdal», declarado así por la UNESCO en el año 1992. Pero lo verdaderamente llamativo de este lugar es la cantidad de edificios religiosos que ha conservado en sus ocho siglos de historia. Cuenta con unos 200 puntos arquitectónicos para una población de 11000 habitantes.

Durante nuestro agradable paseo pudimos admirar varios de estos puntos.

Monasterio Rizopolozhensky

El Monasterio Rizopolozhensky se fundo en 1207. Fue el primero de la ciudad. Hay una muralla que rodea todo el complejo.

Entrada al monasterio de Rizopolozhensky

Monasterio de Rizopolozhensky

Parte de la muralla que llamó nuestra atención.

Muralla que rodea al monasterio

Convento de la Intercesión (o Monasterio Pokrovsky)

Este convento de monjas, fundado en 1364 como un lugar de exilio para las mujeres repudiadas de los zares, alberga en su interior la Catedral de la Intercesión. El complejo esta rodeado por una muralla y se respira mucha paz en su interior. Las flores en la entrada proporcionan un intenso colorido que llama la atención, incluso en un día nublado como el que tuvimos.

Catedral de la Intercesión

Catedral de la Intercesión

Kremlin de Súzdal

Pero sin lugar a dudas, el lugar más espectacular es el Kremlin de Súzdal. Dentro del kremlin se puede encontrar la Catedral de la Natividad. Sus cinco cúpulas azules se ven desde cualquier punto de la ciudad. También se encuentra la iglesia de madera de San Nicolás, precioso ejemplo de la arquitectura de iglesias rusas.

Catedral de la Natividad

Cúpulas de la Catedral de la Natividad

Vista del Kremlin de Súzdal

Iglesia de madera de San Nicolás

 

Pasear por Súzdal en un día tan nublado y rodeado de tal variedad de iglesias ortodoxas supuso una experiencia muy distinta a la que habíamos tenido en Moscú. El silencio que se respiraba en sus calles era similar al que se podía encontrar en el interior de sus iglesias.

Cúpulas de tres iglesias diferentes

Otra de las iglesias de Súzdal

Vista desde el Kremlin de Súzdal

Preciosa iglesia de Súzdal

Podríamos definir Súzdal como un lugar muy especial, solitario, con una curiosa mezcla entre decadencia y esplendor, pero sin lugar a dudas, recomendable para perderse en ella.

Después de este recorrido por la perla del anillo de oro comenzamos uno de los recorridos que más ilusión nos hacia en este viaje: el transiberiano. Pero eso lo dejaremos para el siguiente post.

7 thoughts on “Día 5: Súzdal, la perla del Anillo de Oro

  1. Gracias a vosotros voy a saber más historia de Rusia que Serguei Plaigorv. Y más arte ortodoxo que el gran Pope de Moscú.
    Preciosas las fotos.

  2. Me gusta mucho vuestro blog. Unas fotos preciosas. Espero con ganas la próxima entrada para poder acompañaros un poco en vuestro viaje,
    aunque sea por aquí. ¡¡ Muchos besos!!

    • @María, qué bien verte por aquí! Esperemos que el siguiente en aparecer por aquí sea Alfonso jeje. Un beso a los 5 🙂 Os echamos de menos en esta aventura.

  3. Muy bonitas fotos sobre todo la última que tiene la cúpula verde resaltando con el azul del cielo y el verde de la naturaleza.
    Como dice el padre de Fatima vamos a aprender mucha historia y geografía gracias a vosotros
    Muchos besos

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